Ya estamos de vacaciones y las horas pasan más rápidas de lo que desearíamos.
Es el momento más allá de disfrutar, que es lo fundamental, de hacer repaso del curso que finaliza con el inicio de los momentos de asueto y eso me lleva a desear y pensar en demasiadas cosas, para el poco tiempo que tendré para planificarlas.
En septiembre comenzaremos grandes retos, no solo profesionales sino colectivos a nivel de proyecto político, es por ello que deseo tener el suficiente tiempo para empezar a diseñar los parámetros necesarios para hacer frente a todos. Se presenta la Señora Pereza, que intentara distraer con miles de cuestiones y acciones, pero tendremos que despistarla. Alguien dijo que la concepción de la responsabilidad no tiene horas marcadas ni días estables sino que se resume y se concreta en las 24 horas del día. Totalmente cierto.
Buscare tiempo para todo. Para descansar y disfrutar pero también para reflexionar e imaginar, para generar situaciones y los posibles caminos a tomar. Tiempo, por qué no, para dibujar mentalmente los posibles e impredecibles escenarios que se puedan cruzar por el camino y borrarlos con un simple parpadeo para poder volver a crear seguidamente otro mucho más elaborado.
En definitiva, el primer objetivo es descansar. Pero también, el tener un pequeño espacio para sentarse en silencio y jugar a imaginar. A construir y borrar ese último planteamiento y volver a empezar a dibujarlo nuevamente.
Eso es también es parte de la oportunidad que nos ofrece los tiempos de descanso.
Buenas vacaciones.