Los y las socialistas de Cornellà empezamos hoy un proceso participativo de debate y trabajo de la ponencia política del XIIè Congrés del PSC, que nos llevara por más de diez sesiones de trabajo a aportar y trabajar para moldear, modestamente mediante aportaciones, la futura hoja de ruta de los y las socialistas catalanes.Como militante del PSC no solo es una buena oportunidad de generar nuevas propuestas sino que también lo considero una obligación el tener que trabajar y aportar nuevas visiones a lo que en algunos casos, ha podido quedar obsoleto o no comprensible, por el conjunto de los ciudadanos y ciudadanas. Todos los procesos congresuales llevan consigo una estela de rumores, nombres, noticias y quinielas que en definitiva solo nos alimentan a los que estamos dentro de la vida de este partido, pero que les interesa poco o muy poco, a esos ciudadanos que esperan que de este proceso salgamos con nuevas respuestas reales para sus problemas cotidianos.
Y es que esa será la clave del éxito o el fracaso de los y las socialistas catalanes en este próximo conclave de octubre: el hablar para nosotros o el actuar para y por todos. Puede parecer una visión muy pragmática o inclusive, para aquellos que se detienen en conceptos de organización interna, hasta demagógica pero lo cierto es que debemos de afrontar en estos momentos el debate de las ideas pero matices. Ideas que deben de dar fruto a propuestas concretas y no aletargarse con grandes y “pomposos” senados colectivos en los cuales, muy pocas veces, es posible resumir clarificativamente toda esa aportación en un ejemplo o acción cotidiana o concreta.
No. Es hora de las ideas que llegan a ser propuestas. Es la hora de las ideas echas realidades. Es la hora de afrontar un debate sosegado, coherente, realista y asumible. Un debate en el que nos tomemos nuestro tiempo, pero que al mismo tiempo, no se constituya en eterno. Que de frutos en forma de propuestas realizables. Un debate que hable de lo que nos demanda la ciudadanía para devolverles la ilusión y su confianza en nosotros y no un debate para enmarcar a unos y a otros en no sé qué galaxia inexistente de ideario orgánico o modelo de “que queremos ser de mayor” que nos arrastraría a las entrañas mas incomprensibles de nuestra vida orgánica.
Un debate en definitiva de y para el conjunto de los ciudadanos, y eso como militante y ciudadano, es lo que me corresponde: trabajar, afrontar, motivar y generar. Es la hora de las ideas que finalizan en propuestas.
Proceso participativo y de debate del PSC de Cornellà a la Ponencia Marco del XIIº Congreso del PSC.