martes 10 de agosto de 2010

LO QUE ESPERA

En breve me desplazare a mi lugar de vacaciones casi habitual de todos los años. Un pequeño pueblecito en la comarca de El Temple de Granada, tranquilo, al uso, un lugar en donde el tiempo pasa despacio pero apacible, en donde disfrutar de lo más sencillo se convierte en un lujoso placer.

Ese pequeño espacio que sirvió en mi infancia y juventud para soñar con esas fechas de maletas, de madrugón deseado para iniciar el viaje e interminable trayecto en carreteras nacionales acompañado únicamente de camiones durante la madrugada; se convierte en un pequeño reducto de tranquilidad, sosiego y disfrute para aquellos que aun creemos en esa frase ahora utilizada comercialmente por unos grandes almacenes de “no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita”.

Un rincón en la calurosa vega de la inmortal y colosal Granada, que convierte los paseos, los encuentros en las terrazas de los escasos bares (cada vez hay más, el progreso del ocio es imparable), o de la simple conversación con aquellos que solo ves una vez al año, se convierte en una formula inmejorable de escapar de la activa y constante rutina “ruidosa” y “compleja” de la cual somos presos durante el resto del año.

Ese pueblecito es como una gran central de energía vital, que da la mayor libertad a aquel que lo visita, con discreción pero con la oportunidad minuto a minuto para hacer lo que realmente uno desee con su tiempo. Y que le vamos a hacer, si hay cosas a las cuales no puedes dar explicación pero te ata sin darte cuenta y llega a crear en ti la sensación de que si en agosto no has estado aunque sea un día, tienes la sensación de que no ha habido vacaciones reales por muy lejos que te hayas desplazado previamente.

Siempre tenemos elementos que nos trasportan a ese espacio o a ese lugar, en este caso, en mi caso me traslada uno de los granadinos más universal, el maestro Carlos Cano. Aun recuerdo como esta canción sonaba en la casa de mis padres, en ese pequeño pueblecito, que me deja el recuerdo y hace de llamada cada año por este tiempo.

En si es Granada y sus pueblos. En concreto el mío.


Blog personal de Antonio Balmón

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