viernes 23 de julio de 2010

BALCONES Y VENTANAS

Hacía tiempo que no podía pararme unos minutos y poder expresar ciertos pensamientos y visiones que durante días me rondaban por la cabeza.

Desde la sentencia del Estatut por parte del Tribunal Constitucional, Catalunya ha vivido un acelerón de precampaña electoral, tomado erróneamente por parte de algunos y con mucha responsabilidad para otros.

Dicen que los extremos se atraen y en este caso, el fallo del alto tribunal ha hecho que tanto CiU como el PPC tomen el mismo camino con todas sus grandes diferencias: desgaste, desgaste y más desgaste a toda costa del Govern y de su President, José Montilla.

Hay momentos en los cuales si no ejerces una unidad sin fisuras, eres tú y tu proyecto quien se resquebraja y es así como una gran parte de la ciudadanía hemos visto la “fiereza” desatada al día siguiente de la manifestación del 10 de julio. Esa unidad de la ciudadanía ha sido enterrada por la fiereza partidista contra aquellos que mantienen y trasladan una imagen de unidad frente a las vicisitudes políticas y que se debilitan por el erróneo horizonte de una oposición, que solo mira por su interés de partido y no por el del país, al que dicen defender y representar.

Ha sido el President Montilla quien ha hecho un firme posicionamiento de defensa del Estatut y de Catalunya. Ha sido el President Montilla quien ha llamado al conjunto de la ciudadanía a salir a la calle y decir que no!, que no podemos dejar que un tribunal anule el voto ejercido libremente como ciudadanos, expresado mediante referéndum, el cual ratifico este marco legal de todos y todas los catalanes y catalanas.

Ha sido el President Montilla y el Govern, quien ha estado a la altura para impulsar la repulsa a aquellos que visualizan que el problema es Catalunya. En definitiva: ha sido el Govern progresista, catalanista y de izquierdas quien ha sabido canalizar esa defensa real, pragmática, coherente y sin tintes de exclusión de defensa de este país.

Han sido otros, los que han aguantado por un lado su teatro mediático de unidad y por el otro han impulsado cañones de tinta contra la figura del Govern y el President. Han sido otros los que han puesto por delante los intereses de partido a los de Catalunya. Son otros los que hoy piden independencia y mañana nacionalismo, sin aclarar y expresar su oculta radicalidad.Han sido otros, los que han decidido utilizar el problema de la sentencia como arma arrojadiza y banal, para desgastar al gobierno que nos debe de unir y representar. Han sido otros, amigos de estos en esta puntual batalla, los que dan lecciones sobre lo que quiere Catalunya y son los creadores del problema llevando el Estatut al alto tribunal.

Por ello, hay que reaccionar. Reaccionar en positivo.

Reaccionar posicionándose en la Catalunya de todos y para todos. En la Catalunya que se preocupa de las personas, de la sanidad, del empleo, del desempleo, de la educación, de la política social, de la innovación, de la cultura, de la economía grande y de la economía familiar, del comercio grande que crea empleo y del comercio pequeño que da servicio e identidad, de los espacios comunes y de nuestro espacios sociales, en definitiva de la Catalunya de las personas y para las personas o elegir esa Catalunya que te descarta o te acepta, que te incorpora en su “lobby” o te repulsa simplemente, por la bandera o la forma de la misma que tengas colgado en tú balcón o celebres según que victorias deportivas.

Esa no es la Catalunya que nos merecemos. Esa no es la Catalunya que como ciudadano deseo tanto para mí como para el conjunto de los demás. Este no es el modelo que necesitamos de nuestro país y por eso, como ciudadano y catalán, debo de reaccionar.

Blog personal de Antonio Balmón

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