viernes 30 de enero de 2009

FILOSOFÍA DE VIDA HECHA MÚSICA…



Buscando y renovando música de mi estantería, he encontrado un viejo CD olvidado entre un mundo de diferentes y dispares propuestas musicales archivadas y victimas del olvida, en parte por no tener momento de simplemente escuchar relajadamente.

Este CD en concreto es una vía para volver a hacerme recordar aquel verano en el caluroso pero emocionante, para un joven en aquel momento, en un pueblecito Granadino patria de mis padres y patria chica veraniega para mí y mis hermanos. Recuerdo que la escuche por primera vez en la primera noche de fiestas del mismo y enseguida pedí referencias. La canción “A mi manera” del grupo “Siempre Así” es una de las mejores versiones que de My Way se han realizado, en mi humilde punto de vista.

En todo caso, considero que la fuerza que trasmite y el significado que su letra, te hace pensar en algún momento que es una filosofía de vida, una línea a seguir, un canto a la libertad personal para afrontar la cotidianeidad con valentía, con errores y sobre todo y ante todo tomando decisiones por uno mismo. Me ha alegrado volver a recuperar dicho CD y ha conseguido como en la primera vez motivarme, estremecerme y al mismo tiempo ganas de sentirse orgulloso con lo que uno hace y decide, en este tortuoso camino de la vida y las situaciones del día a día.
Con ella cierro este post, lo acabo a mi manera, claro ;)


jueves 29 de enero de 2009

AQUELLOS A LOS QUE NUNCA NOMBRO...

El titulo de este post no es un homenaje a películas de suspense “El Bosque” o una fórmula en clave de algún que otro dossier activo por alguna comunidad autónoma, el titulo este va dedicado es una vieja reivindicación de tres personas de las cuales nunca hablo y por las cuales debo y tengo que expresar mi cariño, admiración a medias (luego se lo creen demasiado y consideran que tienen el derecho a pegarte un chapa histórica en cuanto te ven, en vez de invitarte a unas cañas... eh! Palas!!) y mi reconocimiento publico de haber aprendido mediante ellos, otra forma de concebir la vida y otra forma de fomentar la participación y construcción de las políticas de juventud.

Estoy hablando de tres personas, tres ejes de occidente, tres bases fundamentales de las cuales ha crecido y se ha inspirado el pacto entre civilizaciones (...no te quejes, Jack!!); de los que nunca nombro son: el camarada “Palas”, el siempre profundo Jack y el carismático risueño, Carmelo. Guardare sus nombres completos en el anonimato, ya que en otros países y al igual que M. A. Barracus fueron soldados de fortuna. Ellos, conjuntamente con más de una generación volátil e itinerante en el movimiento juvenil progresista Aragonés, han sabido poner las bases, hacer crecer y desarrollar lo que hoy se conoce como una de las fábricas de ideas, dinamización juvenil y político-sindical más importantes de estas lindes.

Pero más allá del “jabón”, me veo como amigo que me considero de ellos tres que me voy haciendo mayor, debo en este espacio publico, propio y personal agradecerles su amistad y apoyo, ya desde en su momento en Ojos Negros (Teruel). He sido siempre el “ente” satélite, el catalán simpático y en algunos momentos inclusive hasta inteligente, pero en todo momento he tenido una respuesta o un apoyo de cercanía estando a su lado. Palas, Jack y Carmelo garantizan el sentirme no solo aragonés sino “maño de primera”!!, comprometido con el conjunto de las ilusiones, sueños y expectativas que ellos tres intentan poner en marcha cada día, con el esfuerzos de muchos más y mucho sentido del humor.
Por que en definitiva, “Palas”, Jack y Carmelo son el ejemplo vivo de que todo lo que hagamos para cambiar nuestra realidad, debe de llevar una dosis de divertido, sino se convierte en rutina y la rutina en estos perfiles como los nuestros; nos acaba secando las ideas.

Cierto es “Palas”, que nunca hablo de vosotros en este blog y es por ello que ha ido aquí este pequeño, humilde y sincero reconocimiento personal hacia vosotros y vuestro trabajo. Ahora, ya no sois aquellos a los que nunca nombro...! Besos.

P.D.: Por cierto, cabrones!, con la edad que tengo y este comentario... algún día me dejareis dormir en el puñetero “Especiero”...!. También “Palas”y a riesgo de insultos hacia mi persona, por viejos represaliados de vuestra fechorías, me mojo y hago este post!. Por ello, os convoco a la esperanza de gestionar, tramitar y codirigir la opción de hospedaje en el ilustre espacio.

lunes 26 de enero de 2009

LA IMPORTANCIA DE LEERSE LAS SINOPSIS!

Ayer, como buen profesional del domingo, estuve con unos amigos cenando y asistiendo al cine.

Esto que es una practica habitual de muchísima gente, es digno de comentar cuando parece ser el mejor plan y por culpa de una elección errónea, se convierte en un frustre de final de semana. El titulo de este post tiene sentido, la acertada elección de una de los componentes del grupo del restaurante “Keik” fue la parte más positiva de toda la velada. Pintaba bien, hasta que alguien hizo la elección de una fantástica película, una película que cambiara el curso del concepto cinematográfico actual, como es “Guerra de Novias”. Y muchos os preguntareis si en el grupo no había nadie que pudiera poner sentido común; dado que el nombre de la misma película ya hacia ver que se mascaba la tragedia, pero aún así por estima y cariño con la persona que hizo dicha elección su decisión fue respetada.

Y si! ahí estábamos todos, bien comidos, orgullosos de la elección de la cena y de lo bien que nos había sentado la misma y al final... la película ha pasado por nuestras vidas sin pena ni gloria. Sin pena ni gloria, por no hacer un análisis más tosco, de lo que es una historia sosa, lenta, aburrida y una mala copia norte-americana de lo que son las grandes comedias románticas inglesas como “Cuatro bodas y un funeral”, “Notting Hill” o “Love Actually”.

En definitiva, la elección de una persona puede cambiar el curso de lo que se prometía una gran velada, por ello y dirigido a este espíritu libre con gran criterio cinematográfico, decirle una frase lapidaria y de homenaje en este post: “... por favor, por tu madre!!, léete antes las sinopsis!!!”

Animo, flamenco!!

“GENOVA GATE”

Algunas veces la política te confirmas ciertos refranes populares y en el caso actual del PP de Madrid, se confirma aquello que nunca le gustaría escuchar a Mariano Rajoy; y es aquel que dice “...a perro flaco, todos son pulgas”.

La ultima plaga de pulgas en el PP de Rajoy, son las sorpresas y los sustos que los “Halcones” que anidan en la Real Casa de Correos de la Plaza del Sol están dando a las “Palomas” que intentan sobrevivir en el Palacio de Cibeles de la capital española; con la gravedad que tanto unos como otros llevan la misma anilla de partido en la "patita".

El caso que ha destapado el diario EL PAIS sobre posibles dosieres, diseños de actuaciones y espionaje a diversos lideres del mismo partido en el ayuntamiento de Madrid y cercanos a Gallardon y Rajoy, están disparando las alarmas entre aquellos que aún ejecutan el sentido común en el PP y son concientes de que este tipo de situaciones no benefician a un partido que en breve tendrá que presentar su alternativa política en las elecciones europeas de junio. Y esta situación nos dan momentos tan sorprendentes como el de este pasado domingo en Madrid, en donde Mayor Oreja llamaba a la unidad, Mariano Rajoy gritaba a los cuatro vientos que garantizará la unidad cueste lo que cueste y Cospedal miraba hacia el techo intentando comprender por que le toca bailar con el más feo y tiene que encargarse de investigar internamente, lo que parece un “Genova Gate” en toda regla.

La historia de espías promete y ya le gustaría al mismito John le Carré, ser capaz de vivir una de las situaciones más estrambóticas y a la par apasionantes que nos da la oportunidad; esa lucha fraticida por la piel del oso, sin tener en cuenta que el oso a un sigue vivo.

En definitiva, Mariano tiene entre sus manos una de las situaciones mas complicadas, con una lucha de poder que no respeta ni su actual presencia y lo peor de todo es que tiene difícil solución. ¿quién se quedara con el PP después de la etapa Rajoy, los “Halcones” o las “Palomas”?... ya se vera.

miércoles 21 de enero de 2009

Y EL "MARINE ONE" SE LO LLEVO...

Es evidente que otra de las imágenes históricas que nos dio el día de ayer, fue la despedida de George W. Bush y con ello el final de los 8 años más difíciles, violentos y complejos tanto para Estados Unidos como para el conjunto del equilibrio mundial, en los últimos 20 años.

George W. Bush dejaba ayer tras de si, la salida del presidente con la menor popularidad de los 42 anteriores y deja paso al presidente que tiene un 80 % de confianza por parte de su pueblo. George W. Bush ya ha pasado a la historia y la misma será a partir de ahora quien lo juzgue.


"THAT GOD HELPS ME..."

Esta fue la ultima frase con la cual Barack Hussein Obama se convertía en el nuevo Presidente. Acompañado del “Haid to the Chief”, himno que se utiliza para anunciar al presidente y las salvas de honor de los Marines, quedaba para la historia esta toma de posesión del 44º Presidente de Estados Unidos de América.

"...LADIES AND GENTLEMEN, THE PRESIDENT OF THE UNITED STATES OF AMERICA, BARACK HUSSEIN OBAMA!"

Se han escrito tantas cosas después de más de 20 meses de camino hacia la Casa Blanca sobre Barack Obama y de cómo se podía convertir en el líder del país, que hago acopio de la aportación histórica del momento producido ayer; al proclamarse el nuevo 44º presidente del país más influyente del planeta. Por eso, por que ayer todo fue histórico, lo mejor que puedo hacer en este post es poner la intervención integra del nuevo presidente Obama.

Discurso de investidura del 44º Presidente de los Estados Unidos de América, Barack Hussein Obama, en la ciudad de Washington el 21 de enero de 2009.
Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.

Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era.

Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra Sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras.

Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia.

Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política. Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn.

Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.

Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.

Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.

Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.

Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.
A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.

Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.

Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía. Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.

Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras: "Que se cuente al mundo futuro... que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud... la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente".

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

Barack Hussein Obama
44º Presidente de los Estados Unidos de America

jueves 15 de enero de 2009

ATACAR A LA CRISIS CON “E” DE ESPERANZA



Hace unos días el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presentaba el “Plan Español para el estimulo de la economía y el empleo”, también llamado “Plan E”.

Dicho plan, lanza propuestas y gestiones para favorecer a varios ejes fundamentales y capitales para nuestro sistema y el fomento para la mejora de la situación del conjunto de las familias de nuestro país y del conjunto del tejido productivo. Acciones dirigidas a las familias, las empresas, el fomento del empleo, el conjunto del sistema financiero y su modernización son los puntos cardinales con los cuales el ya conocido “Plan E” quiere dar respuesta al conjunto de las necesidades del país.

Más allá de su resultado, podemos al menos percibir un ataque a la crisis por parte del gobierno, por tierra, mar y aire y será el tiempo quien demostrara la eficacia pero al menos se percibe una acción concreta, comprometida y valiente para intentar sobrellevar en la medida de lo posible este año 2009, que según los expertos económicos, será el más duro de todos.

Enlace con la web del “PLA E para el estimulo de la economía y el empleo”.

lunes 12 de enero de 2009

"...C'EST LA VIE !!"

No hay nada peor que ver sufrir a alguien que te importa, pero si además no concibes el porque, se te hace difícil no dejar de tener un nudo en el estomago que no te deja desarrollarte con normalidad.

La vida es así, muchas veces es cruel con los que no lo son con el resto de los mortales y no lo es con los que hacen daño constante. Las decisiones que uno toma en el transcurso de su vida son “carpe diem” en el momento que las tomas para llevarlas a cabo, es decir se hacen con todas las consecuencias y esperando el juicio del acierto o no, con el tiempo; pero la contrapartida de esto es que este ultimo puede llegar a enterrar toda opción de corrección.

En definitiva escribo esto desde la sinceridad de no gustarme tener un nudo constante en el estomago. Por ello hoy es un día de aquellos que deseo borrar de toda agenda, pos-it’s, papel, comentario o sensación: por eso, por que no quiero ver sufrir a nadie y menos a los míos. Bueno en el fondo esto se puede resumir en aquello de “"C'EST LA VIE"

domingo 11 de enero de 2009

AHORA EL TERROR VIENE DE OTRA PARTE…

Sigo intentando no crisparme con la locura de guerra que está devastando a la población civil de Gaza por parte de Israel y no lo consigo.
La masacre, porque no puede ni debe de tener otro nombre, continua con una frialdad que estremece al igual que estremece la demagogia de la Ministra de Exteriores de Israel con sus declaraciones, estremece a cualquiera el caso omiso a la legalidad internacional y el llamamiento del mundo que le está diciendo a Israel que no al terrorismo de Estado.

No dejo de pensar en la situación de los únicos inocentes en toda esta locura sin sentido, a los más pequeños, a los niños de Gaza que como explicaba hace unos días una reportera de un canal de televisión español al entrevistar a una madre Palestina que le comentaba la terrible pregunta que desde hace unos días le hacían sus dos hijas: “Mama, ¿Cuándo vamos a morir?.

Más allá de las informaciones de los medios de comunicación, el trabajo que desde el gobierno español se está realizando por la vía diplomática, el llamamiento del Presidente del Gobierno Zapatero a Israel para que pare esta cruel acción militar con el cínico nombre en clave: “plomo fundido”, o las muestras del conjunto de los ciudadanos y ciudadanas de miles y miles de países demandando el fin de esta locura; no me cabe en la cabeza que un pueblo como el Judío con lo que han llegado a padecer y con las dificultades e injusticias históricas que han sufrido, ahora sean ellos los que aterrorizan al conjunto de la humanidad con su actuación.

No tiene sentido, es desproporcionada, deshumana y desollé todo tipo de orden legal internacional. La agresión de Israel a Gaza y al conjunto del pueblo Palestino es una vergüenza que aterroriza, y paradoja de la historia y el tiempo; ahora es el mundo judío quien aterroriza a Europa y al conjunto de occidente.
Basta ya de esta masacre!

sábado 3 de enero de 2009

“CHEERS”: CULTURA DE BAR, CULTURA DE HUMOR



Hoy he tenido un momento para poder escaparme y comprar una recopilación de capítulos de una fantástica serie de TV de los 80, llamada “Cheers”, la cual narraba con un humor inteligente y fresco las peripecias de la cotidianeidad de su clientela, entre ellos y de ahí surgió su propia serie el gran “Fraiser”.

Un local neoyorkino en donde se cruzaban las vidas dispares, de un cartero, un estirado psicólogo, una camarera poco simpática, un cuarentón con ganas de comerse el mundo y un dueño de bar con más ganas de dejarlo que no de mantenerlo. Si a este coctel terrible de vidas inconexas le unimos un humor acido y situaciones disparatadas conjuntamente con una gran sintonía; la mezcla es perfecta: humor inteligente y nostalgia por este tipo de series de televisión que marcaron, en mi época, una forma de ver los bares y la vida cotidiana.

Aconsejable totalmente!!. Aquí van un par de adelantos…



viernes 2 de enero de 2009

GAZA: LA VERGÜENZA DE OCCIDENTE

No he podido resistirme, llevaba días intentando controlar mi indignación e intentando ser y opinar de una forma razonable y no crispada; pero no puede ser: ya van más de 300 muertos y miles de heridos en Gaza.

Cuando en estos momentos estaba pensando el titulo de este post, intentaba trasladar el papel que la comunidad internacional está teniendo en este conflicto desigual, y quitando a Europa, la terrible matanza que se está produciendo en Gaza por parte de un país que triplica el poder militar hacia una zona, una de las más pobladas del planeta en referencia a sus extensión de territorio, solo me queda decir que el papel que está jugando una mayoría de occidente y las instituciones internacionales frente al asesinato masivo e indiscriminado que está haciendo Israel a Gaza, no tiene nombre.

Solo se puede hablar de vergüenza, de poca creencia en las instituciones globales y que en momentos de crispación la ver este tipo de actos, puede uno a llegar a pensar que otra cosa puede hacer el pueblo palestino cuando está siendo masacrado. Al escuchar y recibir Israel, el llamamiento de la comunidad internacional, no solo hace oídos sordos sino que utiliza y practica la demagogia, la prepotencia y la mentira para justificar lo injustificable: este castigo indiscriminado, sin humanidad y contra la humanidad.

No justifico la violencia, la repudio, la condeno e intento luchar contra ella con la palabra. No creo que Hamas deba de existir ni tener planteamientos terroristas, pero tampoco puedo permitir como demócrata y sobretodo como humano, los asesinatos indiscriminados de civiles y de estos; en su gran parte niños. No puedo ni quiero entender que podamos vivir en un mundo y en un sistema de esta magnitud. Por ello me da vergüenza muchas veces el creer en el derecho internacional, en órganos que agrupan países a nivel mundial para intentar incidir en decisiones y que nacen muertas desde los mismo pasillos antes de iniciar el debate y a países llamados o autollamados defensores de la libertad, que alimentan a los halcones económicos de la venta de armas y por ello deben y tienen que ser aliados de primer orden.

Los ataques desmesurados que está practicando Israel al pueblo de Gaza son reprochables, condenables e injustificables; como cualquier acción terrorista de cualquier grupo radical islámico que protege Hamas. En definitiva son dos extremos de la situación se unen y conviven con sus mismas armas, acciones y formas. En definitiva, me da la misma vergüenza.

Quiero a la vida, creo en la vida, en el derecho internacional, en la justicia, en la libertad pero situaciones como estas me hacen un poco más difícil el creer en un futuro mejor para este planeta y los que vivimos en el.

Blog personal de Antonio Balmón

Seamos amigos tambien en facebook